Los Castigos en las Organizaciones; Sanciones

29.09.2017

     Todas las organizaciones en algún momento de su trayectoria se han pensado aplicar con más celeridad que otras los castigos. En otros sistemas el sancionar se le hace muy duro y prácticamente nunca lo llevan a cabo, salvo casos extremos o de extrema gravedad.

     A menudo recibo consultas sobre si sancionar o no sancionar a un determinado trabajador El artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores indica que los trabajadores podrán ser sancionados por la dirección de las empresas en virtud de incumplimientos laborales, de acuerdo con la graduación de faltas y sanciones que se establezcan en:

  1. Las disposiciones legales
  2. Convenio colectivo que sea aplicable.

     Evidentemente si consultamos la ley, es muy clara, según el Estatuto de los trabajadores o el Convenio Colectivo, otra cosa es que al aplicarlo consigamos los resultados deseados.

 Imagen de Salvatorenova

     No debemos olvidar que los trabajadores del siglo XXI pasan a ser colaboradores y el trato jerárquico sobre ellos no debe ser absolutista; como el rey con sus súbditos en la edad media.      Afortunadamente, eso forma parte de la historia.  A continuación detallo las principales características de los colaboradores (trabajadores) siglo XXI.

  • Son personas que buscan en nuestra organización desarrollarse profesionalmente y por qué no personalmente.
  • Buscan una relación win to win; las dos partes ganan y se benefician mutuamente.
  • Es un ser tremendamente sensible y las sanciones pueden hacer descender el clima laboral y la motivación en cuestión de minutos. Lo negativo de los castigos en las organizaciones es que cumplen la propiedad multiplicadora; sancionas a un colaborador y sancionas a todo el equipo, se cumple el efecto contagio; sobre todo si el equipo está muy cohesionado.

     Partimos de una relación laboral en que las dos partes se ayudan a conseguir objetivos mutuos, relación de respeto, responsabilidad, fidelidad, yo te ayudo a conseguir tu objetivo y tú me ayudas a conseguir el mío.

     Desde esta perspectiva evolucionista y humana no tienen sentido las sanciones. Si hay motivos para sancionar es porque el sistema de nuestra organización falla ; no existe una sincronía entre las necesidades del colaborador y las necesidades de la empresa con lo que la relación win to win no se cumple. En este caso habría que revisar el sistema de la empresa, puestos de trabajos, colaboradores (si son los adecuados para el puesto), modos operativos, instrucciones técnicas......... en definitiva preguntarse qué puede estar fallando. Siempre cuestionaremos en última instancia, dentro de nuestro sistema, al colaborador que se desconfíe.

     Personalmente soy de los que piensan que los castigos no son necesarios, la comunicación es fundamental para reconducir estos casos y un mediador de conflictos puede ser la solución.



     Con lo cual, siempre buscaremos en nuestro colaboradores que SEAN de nuestra organización más que ESTEN, puesto que, si lo conseguimos se identificarán y formarán parte del sistema, estando alineados con el mismo.

En otro post trataremos el tema de cómo conseguir el SER y dejar el ESTAR

Muchas Gracias por tu Atención!!!