en-Capacidad para Solucionar  un Problema

03/12/2017

La capacidad para solucionar un problema reside en; conocer bien cuál es el problema

   El título de esta entrada parece algo de perogrullo pero en la vida diaria muchas veces no se actúa de forma tan lógica. En este post me gustaría mostrarte una posible solución a los problemas desde un punto de vista más profundo, más cercano. Existen otras técnicas que nos ayudaran a solucionar los problemas, pero a mi entender de una forma más superficial.

   La mayoría de nosotros pensamos que somos buenos utilizando este tipo de técnicas pero después de haberlas usado y pensar que hemos dado con la solución........... ¿Por qué seguimos teniendo ese problema?¿No le dimos ya solución? 

En líneas generales, desde que se genera un problema hasta que se da una solución suelen transcurrir tres fases:

    Primera fase <> Catarsis:

   Ante un problema en una organización para poder dar una solución "sensata" primero tendremos que realizar una "purga". Si,........ me explico, trasladándolo a la vida cotidiana, sería por ejemplo..... cuando nos excedemos comiendo, la solución pasaría por deshacerse de todo lo "nocivo" que hemos ingerido.

   La catarsis en la organización se suele complicar cuando existen más de un departamento implicados pero al final la solución pasa por el mismo cuello de botella "dejar salir a flote todo lo que ha provocado el problema"

Imagen cedida por Geralt 

Segunda fase <> Estructuración del problema:

   Pero ¿cómo podemos sacar a flote el barco? Deberemos estructurar el problema conociendo en primer lugar que ha provocado el problema. Los directores o responsables, dentro de una organización, tienen la obligación cuando el sistema no funciona, de conocer ¿qué? es lo que ha ocurrido, saber ¿cómo? se ha producido y ¿cuándo? se ha dado el error en cuestión. Estas tres preguntas nos van a facilitar y acercar a la solución.

   Otra técnica que nos puede ayudar sería preguntar 5 veces el por qué del problema; Os invito a que hagáis la prueba, pregunta por qué 5 veces, primero el por qué del problema (¿Por qué ha pasado.......?) y a continuación pregunta el porqué a la primera respuesta, el por qué a la segunda respuesta (ya llevamos 3 "por qué"), el por qué a la tercera respuesta y el por qué a la última respuesta. El 5º y último por qué, te dará la solución.

   Hay que tener cuidado con esta herramienta pues los "por qué" siempre llevan una carga personal hacia quien realizas la pregunta, haciéndole sentir culpable. Consecuentemente puede camuflar la realidad.

   Existen más técnicas que nos ayudarían a solucionar problemas, pero este post no tiene ese objetivo. quiero mostrarme mas ambicioso y tratar el tema de la solución de los problemas desde un punto de vista más profundo, más humano. La mayoría de nosotros pensamos que somos buenos utilizando este tipo de técnicas pero después de haberlas usado y pensar que hemos dado con la solución ...........¿Por que seguimos teniendo ese problema?¿No le dimos ya solución? Ese problema que nos ha trastocado nuestra planificación es ¡por un error trivial!

Tercera fase <>Escucha de soluciones

   El objetivo en sí mismo no es dar con la solución al problema, sino escuchar el problema desde el punto de vista de todas las partes implicadas Esta escucha sí nos va a dar una información valiosísima ya que "inesperadamente" vamos a oír una posible solución por parte de nuestro colaborador/es, por parte de cada uno de los implicados. Para mi esta es la base fundamental de la solución. Para que obtengamos la solución al problema tendremos que saber escuchar, empatizar con ellos, saber ser emocionalmente inteligentes.

Propuestas

   Pero para que las soluciones propuestas sean realmente útiles, es necesario cumplir los siguientes requisitos:

  1. Integra a tu colaborador/es en la posible solución. Es decir, pídele que se implique él mismo en la solución que proponga.
  2. Rétale ante el nuevo objetivo.
  3. Establece un plan de acción por escrito y con plazos.

   Ten en cuenta que estas pautas no te asegurarán el éxito con el 100% de tus colaboradores, no conseguirás implicar siempre a todos ellos y que se esfuercen en dar una respuesta, pero sí te ayudará a descubrir quién quiere simplemente "estar" en tu organización/equipo y quién quiere "ser" de tu organización. Una diferencia importante para determinar acciones en el futuro.

¡¡Muchas Gracias por tu Atención!!